Acero reciclado y economía circular en estructuras: ¿estamos aprovechando realmente su potencial en Chile?

El acero es la columna vertebral de la construcción moderna, pero también un actor central en la huella de carbono del sector. Descubre cómo la producción basada en chatarra, el Análisis de Ciclo de Vida y las declaraciones ambientales están redefiniendo el diseño estructural en el mercado chileno.

A nivel global, la industria de la construcción y operación de edificios es responsable de casi el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). De esta cifra, una fracción cada vez más relevante corresponde al "carbono incorporado", es decir, las emisiones generadas antes de que el edificio comience a operar, derivadas de la extracción, fabricación y transporte de los materiales.

En este escenario, el acero estructural es objeto de intenso debate. Según la World Steel Association, la industria siderúrgica global emite entre el 7% y el 9% del CO₂ antropogénico mundial. Sin embargo, el acero posee una ventaja única: es un material infinitamente reciclable que no pierde sus propiedades mecánicas. La transición hacia una economía circular y la adopción de acero reciclado se han convertido, por tanto, en el camino más directo para descarbonizar los esqueletos de nuestras ciudades. Pero, ¿cómo se aplica esto en la realidad del mercado chileno?

Acero primario vs. acero reciclado: un cambio de paradigma
Tradicionalmente, el acero primario se fabrica utilizando mineral de hierro y carbón metalúrgico (coque), un proceso altamente intensivo en energía y emisiones, promediando cerca de 2 toneladas de CO₂ por cada tonelada de acero producido.

En contraste, el acero reciclado se produce fundiendo chatarra de acero, prescindiendo del carbón como reductor principal. Cuando esta tecnología se alimenta de fuentes de energía renovable, las emisiones pueden reducirse en un 70% a 80% en comparación con el acero primario.

Aquí entra en juego un concepto clave para las certificaciones sustentables: el contenido reciclado. Este indicador mide qué porcentaje del acero proviene de materiales que ya consumieron energía en sus etapas iniciales de extracción y fundición (como vehículos viejos, vigas de edificios demolidos o electrodomésticos), reintroduciéndolos en la cadena de valor y evitando la extracción de nuevas materias primas.

El caso chileno: chatarra, producción local y el desafío de las importaciones
El panorama siderúrgico en Chile ha experimentado transformaciones profundas. Históricamente, Siderúrgica Huachipato (del grupo CAP) fue el gran proveedor nacional de acero primario mediante altos hornos, utilizando mineral de hierro local. Sin embargo, presiones económicas y de mercado (como el dumping de acero extranjero) llevaron a ajustes drásticos en sus operaciones recientes, cambiando el mapa de abastecimiento del país.
Por otro lado, empresas pioneras en economía circular, como Acero AZA (históricamente hasta el año 2018 ligada a la brasileña Gerdau), han liderado la producción de acero mediante Hornos de Arco Eléctrico en Chile. Hoy en día, esta ruta permite reciclar cientos de miles de toneladas de chatarra ferrosa al año a nivel nacional.

A pesar de esta capacidad instalada de reciclaje, el mercado chileno enfrenta un desafío mayor: la alta dependencia de acero importado (principalmente de China y Turquía). Gran parte de este material importado se fabrica sin reciclaje y en países con matrices energéticas altamente dependientes del carbón. Por lo tanto, un proyecto inmobiliario en Chile que simplemente especifique "acero estructural" sin exigir trazabilidad, corre el riesgo de incorporar una huella de carbono altísima de forma invisible.

Análisis de Ciclo de Vida (ACV) y las EPD: midiendo la sostenibilidad
Para evitar el greenwashing, la industria y los mandantes deben avanzar en adoptar metodologías estandarizadas. La principal es el Análisis de Ciclo de Vida (ACV o LCA), que evalúa los impactos ambientales de un producto desde la extracción de materias primas ("la cuna") hasta su fin de vida ("la tumba").

En el caso del acero, el ACV se materializa comercialmente en las Declaraciones Ambientales de Producto (EPD, por sus siglas en inglés). Una EPD es un documento certificado por un tercero independiente (basado en la norma ISO 14025 y la EN 15804) que transparenta el impacto ambiental exacto de 1 kg o 1 tonelada de un material específico.

Para un ingeniero estructural o un desarrollador inmobiliario que busca certificar un edificio (bajo LEED, CVS o requerimientos ESG de fondos de inversión), exigir una EPD al proveedor de acero es fundamental. En Chile y Latinoamérica, ya existen fabricantes de barras de refuerzo y perfiles (como AZA) que publican sus EPD, permitiendo a los proyectistas comprobar que el material especificado tiene, por ejemplo, un alto contenido de material reciclado y una huella de carbono significativamente menor al promedio global.

Desafíos y límites en el horizonte
A pesar del optimismo, el uso de acero reciclado no está exento de retos técnicos y comerciales que la ingeniería debe considerar:
  • Límites del reciclaje: Aunque el acero es reciclable indefinidamente, la acumulación de elementos residuales (como el cobre proveniente del cableado en automóviles achatarrados) puede afectar propiedades mecánicas del acero resultante. Esto exige un control de calidad y segregación de chatarra muy sofisticado.
  • Disponibilidad de datos: Aún existen proveedores y distribuidores en Chile que no cuentan con EPDs para sus perfiles importados, dificultando el cálculo preciso del carbono incorporado del proyecto.
  • Trazabilidad: La cadena de suministro de la chatarra suele ser informal en sus eslabones más básicos, lo que requiere un esfuerzo industrial para formalizar y transparentar el origen del "contenido postconsumo".
Integración estratégica desde la ingeniería
La descarbonización no se logra únicamente cambiando de proveedor en la etapa de compras; comienza en la etapa de diseño estructural.

Para E3 Ingeniería, el acero reciclado dejó de ser solo un atributo verde para convertirse en el estándar base de la competitividad en grandes obras. Entendemos que especificar acero con declaraciones ambientales verificadas (EPD) desde la etapa conceptual de la ingeniería no solo reduce drásticamente el carbono incorporado del proyecto, sino que blinda a los desarrolladores frente a las crecientes exigencias de la reportabilidad ESG. La verdadera innovación hoy es diseñar estructuras eficientes de manera multifactorial, pensadas para la deconstrucción futura y construidas con materiales de trazabilidad comprobada.

Adoptar una estrategia de economía circular implica también avanzar hacia el Diseño para la Deconstrucción (DfD). Un edificio con estructura de acero apernada, en lugar de soldada y embebida en hormigón, permite que sus vigas y pilares sean desmontados y reutilizados directamente en otro edificio dentro de 50 años, llevando la circularidad un paso más allá del simple reciclaje de chatarra.

Reflexión final
La meta nacional de carbono neutralidad al 2050 y la exigencia de estándares ESG por parte del sector financiero están empujando al mercado inmobiliario a mirar más allá de la eficiencia energética. El acero reciclado nacional, producido con energía cada vez más limpia y respaldado por EPDs, ofrece una oportunidad inmensa para liderar la construcción baja en carbono en la región. El desafío ahora recae en las oficinas de arquitectura, ingenierías estructurales y constructoras: convertir estas métricas de ciclo de vida en un requisito innegociable en cada licitación y especificación técnica del país.

Fuentes consultadas
  • World Steel Association. Sustainability Indicators 2023 y Fact sheet: Steel and the circular economy. Documentación sobre la producción global mediante BF-BOF vs. EAF.
  • World Green Building Council (WorldGBC). Bringing embodied carbon upfront. Análisis del peso del carbono incorporado en el sector edificación.
  • Acero AZA. Reporte de Sostenibilidad y Declaraciones Ambientales de Producto (EPD). Datos sobre capacidad de reciclaje ferrosa en Chile e índices de huella de carbono local.
  • Compañía Siderúrgica Huachipato (Grupo CAP). Información histórica sobre la producción nacional de acero primario y ajustes operacionales recientes.
  • Gerdau. Estrategia ESG y Descarbonización. Reportes corporativos sobre reciclaje de chatarra e incorporación de Hornos de Arco Eléctrico en Latinoamérica.
  • The International EPD® System. General Programme Instructions for EPDs (ISO 14025 y EN 15804). Base metodológica para el Análisis de Ciclo de Vida de productos de construcción.